RECETA DEL TURRÓN DE ALICANTE PERFECTO

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Todavía recuerdo de pequeño cuando en la Fiesta Mayor llegaba el turronero con su parada. No era Navidad, era por la segunda de julio, pero daba igual, el turrón era ese dulce añorado y a la vez inalcanzable fuera de las fechas navideñas.

El turronero desplegaba su parada con un mantel blanco inmaculado y mostraba perfectamente ordenados sus productos: peladillas de colores pastel y sabor anisado con un corazón de almendra; trozos de coco recién cortados que se mantenían frescos y relucientes en una vasija de cristal y, como producto estrella: los turrones; grandes barras de turrón de Jijona y el impresionante turrón de Alicante, una mole, así lo veía yo desde mi infancia, de almendras rodeadas de algo blanco semejante al cemento que luego supe que era miel y azúcar. Entonces el turronero cogía con las dos manos el bloque de turrón duro y, ajustando el inmenso cuchillo, con un golpe seco lo partía desgajando una tableta de dos dedos de grosor que mostraba antes de empezar a cortar en porciones más pequeñas.

Esa imagen la tengo grabada en mi memoria y la sensación de felicidad era total cuando me tocaba la tanda y me servía un trozo de media porción en un papel de estraza y, siempre, me daba de regalo una pequeña papelina de caspicias. Las caspicias eran las migajas y trocitos que quedaban al cortar el bloque de turrón y, para mi, eran casi más deliciosas que el turrón en sí mismo.

Levantar el cucurucho en la boca abierta era ese momento de éxtasis previo a sentir el turrón desmenuzado en mi lengua mientras empezaba a masticar inundando mi boca de dulzor y sabor a almendra tostada…,¡Era como tocar el cielo con los dedos!

Mario Gómez

Con este recuerdo vivo en mi memoria, cada Navidad hago mi propio turrón de Alicante, persiguiendo esa sensación de placer infantil que este año quiero compartir contigo.

La receta perfecta para el turrón duro o de Alicante.

Hacer turrón es sencillo pero no es fácil ya que hay que tener en cuenta las cantidades, el orden y la temperatura, pero tranquilo que ahora te cuento cómo lo hago yo para que estas Navidades triunfes con este postre tradicional famoso en el mundo entero.

Los ingredientes son sólo cuatro y si los escoges de la mejor calidad seguro que conseguirás un turrón duro casero que no tiene nada que envidiar al que se comercializa en España.

Has de saber que un buen turrón duro debe tener una textura crujiente. Conseguirla no es difícil, aunque puede que no te salga a la primera, sólo es cuestión de pillarle el punto entre la miel caramelizada y la almendra tostada.

Ingredientes para hacer turrón de Alicante para 8 personas

250 gramos de miel

150 gramos de azúcar

500 gramos de almendra cruda

2 claras de huevo

Varias láminas de oblea

Tiempo total de preparación: 60 minutos

Turrón duro casero en 7 pasos

1. Primero pongo la miel en un cazo a calentar a fuego lento hasta que tenga una consistencia líquida.​

2. Añado el azúcar y lo mezclo bien con cuchara de madera sin parar. Una vez la mezcla sea homogénea, similar al caramelo, la retiro del fuego y reservo.

3. Bato con ganas las claras de huevo a punto de nieve tal qué volcando el bol no se caigan y las añado al cazo donde está la miel con el azúcar. Que sepas que las claras son las culpables de que el turrón tenga ese color blanco tan molón.

4. Ahora pillo las almendras. Las mejores son las tipo Marcona pero tampoco te estreses, compra una buena almendra de máxima calidad y verás que también funciona. Yo utilizo las de dos almendros que tiene mi padre y las parto una a una con martillo, las escaldo para quitarles la piel marrón y seguidamente paso a tostarlas en sartén.

Si no tienes almendros en casa, te recomiendo que las compres crudas y las tuestes tú, ya que las que venden tostadas habitualmente tienen algunos restos de sal y eso, ¡no interesa nada de nada!

5. Ahora llega el momento decisivo para que el turrón sea realmente excepcional. Introduzco las almendras recién tostadas y calientes en la mezcla que tengo reservada y las voy mezclando de manera enérgica hasta que consigo una pasta uniforme.

6. En este punto sólo queda poner la pasta en un molde mientras está caliente, yo me los he fabricado de madera y forrándolos de papel de hornear pongo una lámina de oblea en el fondo, seguidamente distribuyo la mezcal apretándola con un rodillo hasta que quede compacta con un grosor de 25mm (tú puedes hacerla mas fina o más gruesa, al gusto), cuando ya está todo bien extendido añado otra lámina de oblea en la parte superior y lo dejo reposar en el molde.

7. Cuando está frío lo desmoldo con cuidado y lo envuelvo en papel de aluminio hasta que llegue el momento de consumirlo, que ya te digo llega pronto.

Finalmente en este punto sólo hace falta inventar excusas para que la familia no se lo coma antes de Navidad.

marius

Autor
MARIO GÓMEZ

Artista rompedor, cocinero sin postureo y motero empedernido. ¿De qué van mis artículos? De todo y de nada pero, básicamente, de lo que pasa por mi mente canalla. (+ info)

#EspírituMotero #Inconformista #CocineroSinPostureo

marius

Autor
MARIO GÓMEZ

Artista rompedor, cocinero sin postureo y motero empedernido. ¿De qué van mis artículos? De todo y de nada pero, básicamente, de lo que pasa por mi mente canalla. (+ info)

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