TINDER ECHA HUMO POR SAN VALENTÍN

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¡Ya está aquí San Valentín, ese día en el que todo se viste de rojo y se llena de corazones. ¿Te suena? Ufff, qué jartura… No me digáis que a estas alturas este tema no os resulta un poco cargante y empalagoso. Venga yaaaaaa, mucho romanticismo de fachada, pero a la hora de la verdad la mayoría preferimos andarnos con menos rodeos. ¡Queremos acción! Hablemos claro, no es que yo quiera quitarle importancia a los preliminares y a los detalles bonitos, pero nos gusta ir al grano.
Que sí, que los jueguecitos son  importantes (a veces), que no está mal que te digan cosas bonitas al oído. Pero, a ver, no nos engañemos, no hay nada como un buen revolcón para levantarle la autoestima a cualquiera. Vamos, que se nos ve el plumero… Sí un buen plumero para limpiar lo que viene siendo un buen polvo, un señor polvo, un polvazo (cada cual que lo llame como quiera).

Últimamente lo del amor está sobrevalorado. Ahora lo que todo el mundo quiere es que le empotren como a un armario de Ikea. Si no que se lo digan a los 50 millones de usuarios de Tinder.

Esther G. Valero

Que sí, es una realidad. Últimamente lo del amor está sobrevalorado. Ahora lo que todo el mundo quiere es que le empotren como a un armario de Ikea.  Si no que se lo digan a los 50 millones de usuarios de Tinder. Tanta gente no puede estar equivocada, ¿verdad?

DEL MATCH EN TINDER A LA CITA… ¿PERFECTA?

Ayyy, Tinder… esa gran aplicación que termina acaparando cualquier tema de conversación. Mis amigas solteras y divorciadas no hablan de otra cosa en nuestras reuniones. Tengo que reconocer que (ahora que no me lee mi señor esposo) alguna vez me ha tentado la idea de “apuntarme” a esta red de contactos pasionales. No para hacer nada, ¡no! (churri, no te asustes, que yo voy bien servida), sino para poder ser parte activa en las conversaciones. Son tan divertidas…

Menudo enganche… Todo comienza como un juego. Al principio solo se da like a un selecto grupo de privilegiados y, oye, de vez en cuando tienes suerte, te lo devuelven y salta el ansiado match. ¡Qué emoción! ¡Qué chute de adrenalina!

Claro que con Tinder sucede como con todo en la vida, hay rachas de buena y de mala suerte. En ocasiones andas tan necesitada de un match que la cosa empieza a degenerar y comienzas a bajar el listón. Y pasa lo que tiene que pasar… Ufff, llegas al punto de encuentro y cuando ves llegar a tu cita, comienzas a repetir el mantra de “que no sea ese, que no sea ese”,  pero, zasca, ¡es ese! Jajajajajaja. Entonces comienza la “operación huída”.  Aquí es donde entramos en juego las amigas, dispuestas a llamarte por teléfono a la señal indicada para recordarte que tienes un compromiso ineludible y tienes que marcharte ipso facto.

Ayyy… ¡Y malo si no consigues huir a tiempo! Como empiecen a rular las cervezas o los vinitos estás perdida. El candidato va mejorando por instantes, la cosa se complica y terminas despertándote al lado de un extraño al que no sabes si dar los buenos días, un beso o hablar del buen tiempo que hace en la calle… Arggggg.

Bueno, bueno, bueno… ¿Y qué me decís del momento fotopene? Sí, hay un sector de la población masculina que tiene la genial idea de enviar una foto de sus genitales como carta de presentación. Que, oye, bien pensado no es mala idea… Así luego no te defraudan, ya vas defraudada de casa, porque hay algunos documentos que más que fotopenes son fotopenas en toda regla, jajajajaja.

Otro momento clave se produce cuando quedas con tus amigas. Llega el momento de intercambiar experiencias (o estar de oyente, como en la universidad) y comentar las mejores jugadas. Las risas están servidas, hay algunos match que ya son como de la familia. ¡Algunos hasta tienen motes! Ayyy, se me olvidaba… Pobre de la que se vaya al baño y se deje el móvil en la mesa del bar. Allá vamos las demás, cual leonas en celo, dispuestas a darle like a los menos agraciados de la manada con la esperanza de que salte el match para ver la cara de desilusión que se le queda a tu amiga. Sí, así somos las amigas, estamos para lo bueno y para lo malo… (Tú también lo has hecho y lo sabes).

Pues sí, pues sí, para qué os voy a engañar, me encanta el tema Tinder…. Pero tampoco quiero que os llevéis una idea equivocada de mí. A veces también soy romántica (sí, de verdad, os lo prometo). La única pega es que no soy demasiado fan de San Valentín. Llamadme práctica si queréis, peo yo soy más de “San Calentín”…

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Autora
ESTHER G. VALERO

Periodista vocacional con bastante facilidad para enrollarme. No hay media maratón que se me resista y nunca digo que no a un plan con amig@s o una buena copa de vino. Canalla a mucha honra, escribiendo sin filtros. (+ info)

#MeVaLaMarcha #Irónica

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Autora
ESTHER G. VALERO

Periodista vocacional con bastante facilidad para enrollarme. No hay media maratón que se me resista y nunca digo que no a un plan con amig@s o una buena copa de vino. Canalla a mucha honra, escribiendo sin filtros. (+ info)

#MeVaLaMarcha #Irónica



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